Viernes, 17 de Julio del 2026

Segunda campaña contra la aftosa: qué cambia para los productores de San Vicente, Brandsen y Cañuelas

Segunda campaña contra la aftosa: qué cambia para los productores de San Vicente, Brandsen y Cañuelas

Los productores ganaderos de San Vicente, Brandsen y Cañuelas ya transitan la segunda campaña anual de vacunación contra la fiebre aftosa, que este año llega con una modificación histórica impulsada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).

Por primera vez, la campaña estará destinada exclusivamente a los terneros y terneras que recibieron su primera dosis durante la campaña inicial de 2026.

Esto significa que ya no será necesario vacunar la totalidad del rodeo durante esta etapa del año, como ocurría hasta ahora.

La medida fue establecida mediante la Resolución 711/2025 y también contempla la continuidad de la vacunación obligatoria contra la brucelosis bovina para las terneras de entre 3 y 8 meses de edad.

Según estimaciones oficiales, este cambio permitirá reducir en aproximadamente 14 millones de dosis la cantidad de vacunas aplicadas en todo el país, optimizando costos y recursos sin afectar el estatus sanitario de la Argentina, reconocida internacionalmente como país libre de fiebre aftosa con vacunación.

Una medida que impacta de lleno en la región

El cambio cobra especial importancia para los distritos de San Vicente, Brandsen y Cañuelas, donde la actividad ganadera representa uno de los principales motores de la economía local.

En estos municipios funcionan numerosos establecimientos de cría, recría e invernada, además de importantes remates, ferias rurales y actividades vinculadas a la producción bovina.

Desde SENASA recordaron que los productores deberán mantener actualizada la información de sus establecimientos en el Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal (SIGSA), ya que la correcta identificación de las categorías resulta clave para el desarrollo de la campaña.

Mientras avanza el operativo sanitario, entidades rurales y productores observan con expectativa esta nueva modalidad, que busca disminuir costos operativos manteniendo los elevados estándares sanitarios que caracterizan a la ganadería argentina.